Asistente entrenado con tu información
Conectamos el bot a tus documentos, catálogo, precios y preguntas frecuentes, para que responda con datos tuyos y no con generalidades.
Como Isa, la asistente que está en la esquina de esta pantalla: un chatbot que conoce tu negocio, responde a cualquier hora y te entrega la conversación cuando hay que cerrar la venta.
La diferencia entre un chatbot de botones y uno con inteligencia artificial es simple: el primero obliga al cliente a encontrar la opción correcta; el segundo entiende lo que escribió aunque lo haya escrito mal, con abreviaturas o en desorden.
Nosotros construimos el segundo, pero conectado a la información real de tu negocio — tus precios, tus horarios, tu inventario — no a lo que el modelo se imagine. Y con una regla clara: cuando el bot no sabe algo, lo dice y pasa a un humano. Un bot que inventa hace más daño que uno que no existe.
Conectamos el bot a tus documentos, catálogo, precios y preguntas frecuentes, para que responda con datos tuyos y no con generalidades.
Donde ya te escriben tus clientes. El mismo asistente atendiendo en los dos canales, con el mismo criterio.
Cuando la conversación se pone seria — una negociación, un reclamo, algo fuera de guion — el bot pasa el chat a tu equipo con el contexto de lo hablado.
Nombre, necesidad y contacto quedan registrados, así una conversación de medianoche no se pierde cuando abres al día siguiente.
Clasificar correos, resumir documentos largos, extraer datos de facturas: trabajo mecánico que hoy le come horas a tu equipo.
Configuramos límites de uso y monitoreo, para que la factura de la IA sea predecible y no una sorpresa a fin de mes.
Ese es el riesgo real de la IA mal implementada, y se controla. Nosotros limitamos al asistente a la información de tu negocio y lo configuramos para que, cuando no sepa algo, lo admita y derive a una persona en vez de improvisar.
Sí. Se integra con WhatsApp Business API manteniendo tu número. Tu equipo sigue viendo las conversaciones y puede intervenir en cualquier momento.
Hay un costo de desarrollo y un costo mensual de uso del modelo, que depende del volumen de conversaciones. En negocios pequeños ese costo mensual suele ser de unos pocos dólares; lo dejamos medido y con topes para que no se dispare.
Un asistente enfocado en preguntas frecuentes y captura de datos puede estar operando en 2 a 4 semanas. Las integraciones con inventario o agenda toman algo más.
Ya lo estás viendo: Isa, el asistente de esta página, está construido con el mismo enfoque. Escríbele y pruébalo.
Agenda una llamada sin costo y te contamos cómo podemos ayudarte a construirlo.